La dirección deportiva de la UD Las Palmas ya trabaja en la confección de su plantilla para la temporada 26-27 en LaLiga Hypermotion. Tras semanas de intenso análisis en los despachos de Pío XII, la entidad amarilla tiene muy claro cuál es el camino a seguir: recuperar la identidad futbolística que siempre ha caracterizado al club canario y dotar al plantel de jerarquía en la sala de máquinas. Para lograrlo, los esfuerzos se han centrado en un viejo anhelo, un futbolista que dejó una huella imborrable en el Estadio de Gran Canaria y cuyo retorno se ha convertido en una auténtica cuestión de estado para la comisión deportiva.
El mercado de fichajes veraniego suele ser un tablero de ajedrez complejo, pero en esta ocasión el club isleño parece haber encontrado la coyuntura perfecta para materializar un deseo que se viene cocinando a fuego lento desde hace años. Las conversaciones se han reactivado con una fuerza inusitada y, a diferencia de lo ocurrido en ventanas de transferencias anteriores, todos los astros se han alineado para que el desenlace sea el esperado por la masa social amarilla. La llegada de este timonel no solo aportará fútbol de quilates, sino también ese liderazgo espiritual tan necesario en la categoría de plata.
El fin del bloqueo de Los Cármenes abre las puertas de la isla
El gran objetivo de la UD Las Palmas para liderar su nuevo proyecto es Sergio Ruiz. El talentoso mediocentro cántabro de 31 años es el elegido para tomar las riendas de la medular amarilla, en lo que promete ser uno de los movimientos más emotivos y estratégicos del verano en LaLiga Hypermotion. La entidad grancanaria confía plenamente en que, esta vez sí, la tercera sea la vencida. No es ningún secreto que el club ha intentado certificar su fichaje durante los dos últimos veranos de manera insistente, topándose siempre con un muro infranqueable en la península.
En las ventanas estivales anteriores, el Granada CF, club al que ha pertenecido Sergio Ruiz, bloqueó por completo la operación exigiendo unas pretensiones económicas inasumibles para las arcas canarias. El conjunto nazarí se remitió a su cláusula de rescisión y cerró en banda cualquier tipo de negociación, frustrando los deseos mutuos del jugador y de la UD Las Palmas de volver a unir sus caminos. Sin embargo, el escenario actual ha dado un vuelco absoluto de 180 grados: el futbolista finaliza su contrato con el club de Los Cármenes, lo que significa que llegará al archipiélago con la carta de libertad bajo el brazo.
El recuerdo de un director de orquesta que enamoró al Gran Canaria
La insistencia de la dirección deportiva amarilla no es un capricho pasajero, sino una consecuencia directa del extraordinario rendimiento que Sergio Ruiz ofreció en su anterior etapa en la isla. Durante la recordada temporada 20-21, el centrocampista cántabro completó un año soberbio que enamoró por completo a la exigente hinchada de la UD Las Palmas. En aquella campaña, Ruiz disputó un total de 37 partidos oficiales, erigiéndose desde el primer día como el metrónomo, el pulmón y el auténtico líder del centro del campo del equipo.

Sus registros numéricos en aquel curso liguero fueron simplemente espectaculares para un futbolista de su demarcación. Sergio Ruiz no solo recuperaba balones y organizaba la salida del juego, sino que tuvo una influencia brutal en el último tercio de la cancha, anotando 5 goles y repartiendo 6 asistencias. Su capacidad para romper líneas desde atrás, su llegada desde segunda fila y su inteligencia táctica dotaron a la UD Las Palmas de una fluidez ofensiva envidiable. Desde su marcha, la afición siempre ha suspirado por encontrar un perfil similar en el mercado.
Madurez y jerarquía a coste cero para la temporada 26-27
A sus 31 años, Sergio Ruiz regresa a Gran Canaria en el momento idóneo de su carrera profesional. El futbolista aporta un poso de veteranía, conocimiento del oficio y madurez que vendrán de perlas para afrontar las exigencias de una competición tan larga y extenuante como LaLiga Hypermotion. Su fichaje a coste cero supone, además, un éxito rotundo en la gestión económica de los despachos amarillos, ya que permite incorporar a un jugador de rendimiento inmediato y primerísimo nivel sin hipotecar el límite salarial de la entidad para otras posiciones.
Todo hace indicar que, una vez superados los correspondientes reconocimientos médicos y rubricada la firma en el nuevo contrato, nada impedirá que el jugador aterrice de manera oficial en la isla a partir del mes de julio. La afición de la UD Las Palmas ya cuenta las horas para volver a ver a Sergio Ruiz enfundarse la elástica amarilla y saltar al verde del Estadio de Gran Canaria. El timonel que tanto se ha hecho esperar está de vuelta para capitanear el barco grancanario rumbo a los objetivos más ambiciosos de la nueva temporada.








